jueves, julio 06, 2006

Días 28 y 29

Mientras algunos compañeros se quedan haciendo el cierre de la película (devolver los materiales alquilados, trámites burocráticos y administrativos, etc.), una pequeña unidad se traslada a Valencia. Durante dos días su misión será rodar (y capturar) la belleza de los verdísimos campos de arroz de la Albufera, de las calles y las plazas de Sedaví y del ambiente de la ciudad de Valencia. El barrio del Carme, con sus calles y sus palacios, cautiva especialmente a los miembros del equipo.


Hace más calor que nunca y nos encontramos con la ciudad preparada para la visita del Papa. Nos sorprende mucho ver calles y calles llenas de Poliklins (WCs portátiles) que pertenecen a una empresa que los rotula en castellano y en catalán. Alguien del equipo piensa en voz alta que será la única presencia que seguramente alcanzará la lengua catalana durante la visita del Papa. Al ver el tendido de lavabos públicos, nuestro director de fotografía, con su acento típicamente californiano de Los Ángeles, no puede evitar exclamar un elocuente “Holy shit!”.

A la vuelta, mientras los paisajes se escapan por la ventana, tomamos conciencia de que este episodio de la aventura se ha acabado. En un par de días Ventura Pons, María José García (nuestra script) y Pere Abadal (el montador) se encerrarán en una habitación a oscuras para dar ritmo, continuidad y sentido a todo el material rodado.




Mentre alguns companys es queden fent el tancament de la pel•lícula (retornar els materials llogats, tràmits burocràtics i administratius, etc.), una petita unitat es trasllada a València. Durant dos dies, la seva missió serà rodar (i capturar) la bellesa dels verdíssims camps d’arròs de l’Albufera, dels carrers i les places de Sedaví i de l’ambient de la ciutat de València. El barri del Carme, amb els seus carrers i els seus palaus, captiva especialment els membres de l’equip.

Fa més calor que mai i ens trobem la ciutat preparada per la visita del Papa. Ens sorprèn d’allò més veure carrers i carrers plens de Poliklins (WCs portàtils) que pertanyen a una empresa que els ha retolat tant en castellà com en català. Algú de l’equip pensa en veu alta que serà l’única presència que segurament assolirà la nostra llengua durant la visita del Papa. En veure l’estesa de lavabos públics, el nostre director de fotografia, amb el seu accent típicament californià de Los Ángeles, no pot estar-se d’exclamar un eloqüent “Holy shit!”.


De camí de tornada, mentre els paisatges s’escapen per la finestra, prenem consciència que aquest episodi de l’aventura s’ha acabat. En un parell de dies, Ventura Pons, María José García (la nostra script) i Pere Abadal (el muntador) es tancaran en una habitació a les fosques per donar ritme, continuïtat i sentit a tot el material rodat.



While some colleagues stay back closing the film (returning the rented materials, bureaucratic and administrative processes, etc.), a small unit goes to Valencia. For two days, their mission will be to film (and catch) the beauty of the green rice fields of the Albufera, the streets and squares of Sedaví and the atmosphere of the city of Valencia. The el Carme district, with its streets and palaces, particularly captivates the members of the team.

It is hotter than ever and we are met by a city preparing for the Pope’s visit. We are very surprised to see street after street full of Poliklins (portable WCs) that belong to a company that puts signs on them in Spanish and Catalan. Someone in the team thinks out loud that it will be the only presence of the Catalan language during the Pope’s visit. When he sees the set out of public toilets, our director of photography, with his typical accent from Los Angeles, California, can not hold back an eloquent “Holy shit!”.

Once back, with the characters going out of the window, we are aware that this episode of the adventure is over. In a couple of days Ventura Pons, María José García (our script) and Pere Abadal (the editor) will close themselves in a dark room to give rhythm, continuity and meaning to everything that has been filmed.

Día 27

Estamos prácticamente al final del rodaje. Nos encerramos en nuestro estudio para rodar una serie de planos con Antonio Valero haciendo de Ferran de mayor. También grabamos toda su voz en off, ya que es el personaje que conduce el film. Hacemos una última sesión de fotografías promocionales con Óscar Jaenada y Jose Sospedra. Los actores han terminado. Todo el equipo les dedica un larguísimo y emocionante aplauso. Han sido muchas horas de convivencia y ahora se hace extraño pensar que nunca más encarnarán a sus personajes. Afortunadamente para todos, su magnífico trabajo quedará para siempre en la película.


Para la mayoría del equipo, hoy es el último día de rodaje. Todo el mundo parece muy contento, pero se intuye que más de uno está intentando frenar el tiempo. Nos acercamos a uno de esos momentos extraños que provoca nuestro trabajo. Durante seis semanas hemos convivido, 12 horas al día, con un equipo de personas que ahora va a disolverse de golpe. No es extraño que en un día como hoy acabemos con una mezcla de sensaciones. Por un lado, sentimos una gran satisfacción por el trabajo que hemos hecho. Por el otro, nos invade cierta nostalgia por las experiencias y los momentos vividos y por los compañeros y amigos que dejaremos de ver a diario.

Bromas recurrentes, apodos, recuerdos del rodaje, las mejores anécdotas… Todo suele salir en momentos como éste. Y siempre, para terminar, muchos abrazos y muchos besos.



Som pràcticament al final del rodatge. Ens tanquem al nostre estudi per rodar una sèrie de plans amb Antonio Valero fent de Ferran gran. També enregistrem tota la seva veu en off, ja que és el personatge que condueix el film. Fem una darrera sessió de fotografies promocionals amb Óscar Jaenada i Jose Sospedra. Els actors han acabat. Tot l’equip els dedica un aplaudiment llarguíssim i molt emocionant. Han estat moltes hores de convivència i ara es fa estrany pensar que mai més encarnaran els seus personatges. Afortunadament per a tots, la seva magnífica feina quedarà, per sempre, a la pel•lícula.


Per a la major part de l’equip, avui és el darrer dia de rodatge. Tothom sembla molt content però s’intueix que més d’un està intentant frenar el temps. Ens apropem a un d’aquells moments estranys que provoca la nostra feina. Durant sis setmanes hem conviscut, 12 hores al dia, amb un grup de persones que ara es dissoldrà de cop. No és estrany que acabem un dia com avui amb una barreja de sensacions. Per una banda, sentim una gran felicitat per la feina feta. De l’altra, ens envaeix una certa nostàlgia per les experiències i els moments viscuts i pels companys i amics que deixarem de veure a diari.

Bromes recurrents, sobrenoms, records del rodatge, les millors anècdotes... Tot acostuma a sortir en un moment com aquest. I sempre, per acabar, moltes abraçades i molts petons.



We are practically at the end of the shooting. We close ourselves in the studio to film a series of scenes with Antonio Valero as grown up Ferran. We also record his voice over, as this is the character who leads the film. We do a last session of promotional photographs with Óscar Jaenada and Jose Sospedra. The actors have finished. The whole team gives them a very long, heartfelt round of applause. These have been many hours together and now it is strange to think they will never again incarnate their characters. Fortunately for everyone, their magnificent work will forever be recorded in the film.

For most of the team, today is the last day of filming. Everybody seems very happy, but more than one attempt is perceived to hold up the time. We are approaching one of these strange moments caused by our work. For six weeks we have lived with a team of people 12 hours a day, which is now suddenly going to be broken up. It is hardly surprising that on a day like this we end up with mixed feelings. On the one hand, we feel great satisfaction at the work we have done. On the other, we are invaded by a certain nostalgia at the experiences and moments we have enjoyed and the companions and friends we will no longer see each day.

Recurrent jokes, nicknames, memories of the shooting, the best anecdotes… Everything usually comes out at times like this. And always to finish, lots of embraces and kisses.

miércoles, julio 05, 2006

Día 26

Hemos dejado para uno de los últimos días las secuencias en que Salvador (Juli Mira) explica el final del Chino a Ferran de mayor (Antonio Valero), uno de los momentos más emotivos de la película. Los dos actores demuestran su oficio con unas actuaciones brillantes. Todo el equipo coincide en que es un lujo poder ver trabajar a dos actores con tanta solera.

Durante el transcurso de la jornada, recibimos la visita de los responsables de las televisiones públicas que han colaborado en la película. Su presencia en el set de rodaje y su apoyo nos da mucha moral.

Hoy rodamos la última secuencia de juego. Mario Montero, nuestro director de fotografía, nos demuestra una vez más su virtuosismo cinematográfico haciendo unos planos espectaculares. La moral del equipo es altísima. Además, en la partida interviene Domènec Guzmán, que también había participado en Puta Misèria!, la otra película valenciana de Ventura Pons.


Antes de acabar, se intenta hacer de nuevo la foto del equipo de la película. Ya la hicimos hace unos días pero el equipo de decoración no estaba. Finalmente abortamos el intento porque, en esta ocasión, todavía hubiera habido más ausencias. Y es que trabajando con un equipo tan numeroso, es difícil hacer coincidir a todo el mundo en un momento y en un sitio concreto.



Hem deixat per un dels darrers dies les seqüències en què Salvador (Juli Mira) explica el final del Chino a Ferran gran (Antonio Valero), un dels moments més emotius de la pel•lícula. Els dos actors demostren el seu ofici amb unes actuacions brillants. Tothom de l’equip coincideix en què és un luxe poder veure treballar dos actors amb tanta solera.

Durant el transcurs de la jornada, rebem la visita dels responsables de les televisions públiques que han col•laborat a la pel•lícula. La seva presència al set de rodatge i el seu suport ens dóna molta moral.

Avui rodem la darrera seqüència de joc. Mario Montero, el nostre director de fotografia, ens demostra una vegada més el seu virtuosisme cinematogràfic fent uns plans espectaculars. La moral de l’equip és altíssima. A més, a la partida hi intervé Domènec Guzmán, que també havia participat a Puta Misèria!, l’altra pel•lícula valenciana de Ventura Pons.


Abans de plegar, s’intenta fer novament la foto de l’equip de la pel•lícula. Ja la vam fer fa uns dies però l’equip de decoració no hi era. Finalment avortem l’intent perquè, en aquesta ocasió, encara hi hauria hagut més absències. I és que treballant amb un equip tan nombrós, és ben difícil de fer coincidir a tothom en un moment i un lloc en concret.



For one of the last days, we have left the sequences where Salvador (Juli Mira) explains the Chinaman’s end to the grown up Ferran (Antonio Valero), one of the most emotional moments in the film. The two actors show their trade with brilliant performances. The whole team agrees that it is a luxury to watch two so experienced actors work.

During the day, we receive a visit from those responsible for the public televisions that have collaborated in the film. Their presence on the shooting set and their support gives us a great lift.

Today, we are filming the last gaming sequence. Mario Montero, our photography director, once more shows us his cinema virtuosity with some spectacular views. The morale of the team is very high. Moreover, Domènec Guzmán intervenes in the game, who had also participated in "Puta Misèria!", the other film in Valencia by Ventura Pons.

Before finishing, we once more try to take the photo of the team of the film. We already tried a few days ago but the decorating team was not there. We finally gave up because this time round there would have been even more absences. Working with such a numerous team, it is difficult to get everyone together at one time and in a specific place.

Día 25

Encaramos los últimos días de trabajo con los actores. Estamos en un piso de la parte alta de la ciudad donde nos dedica un cameo como propietario Cesc Queralt, actor valenciano muy famoso en Cataluña por su creación del personaje televisivo de la Vicenteta. De eso hace ya muchos años pero Queralt no ha perdido la buena forma. Como todos los buenos cómicos, demuestra ser un actor dramático excelente.

Rodamos una nueva partida de cartas, una de las más accidentadas y controvertidas de la película. Un influyente empresario valenciano intenta estafar al Chino. Le hace una jugada legal pero sucia. El Chino pierde todo el dinero que había apostado y se le encara. Durante la semana siguiente no parará hasta que se vuelva a enfrentar con él. Finalmente, a base de partidas conseguirá dejarle arruinado.

Hace mucho calor y el trabajo se hace muy pesado. Encima, recreamos un interior nocturno durante el día, lo que implica tapar todas las ventanas y los balcones y, por si eso fuera poco, apagar todos los aparatos de aire acondicionado para no interferir en el sonido directo. Nuestras abundantes reservas de agua y refrescos pronto sufren las consecuencias. Mientras el equipo de dirección suda tinta en el interior de la casa, fuera unos cuantos compañeros se lo pasan bomba haciéndose fotos y celebrando la entrada a la última semana de rodaje.


Entretanto, la grúa municipal nos prepara la calle retirando los coches de los vecinos que no han podido avisar. Antes de que nos demos cuenta, se llevan una furgoneta Volkswagen que es una auténtica reliquia y que hubiese podido salir en la película.



Encarem els darrers dies de feina amb els actors. Estem en un pis de la part alta de la ciutat on ens dedica un cameo com a propietari Cesc Queralt, actor valencià molt famós a Catalunya per la seva creació del personatge televisiu de la Vicenteta. D’això ja fa molts anys però Queralt no ha perdut la bona forma. Com tots els bons còmics, demostra ser un actor dramàtic excel•lent.

Rodem una nova partida de cartes, una de les més accidentades i controvertides de la pel•lícula. Un influent empresari valencià intenta estafar el Chino. Li fa una jugada legal però bruta. El Chino perd tots els diners que havia apostat i s’hi encara. Durant la setmana següent no pararà fins a tornar-s’hi a enfrontar. Finalment, a base de partides, aconseguirà deixar-lo arruïnat.

Fa molta calor i la feina esdevé més pesada. A sobre, recreem un interior nocturn durant el dia, la qual cosa implica tapar totes les finestres i els balcons i, per si això fos poc, apagar tots els aparells d’aire condicionat per no interferir en el so directe. Les nostres abundants reserves d’aigua i refrescos aviat en pateixen les conseqüències. Mentre l’equip de direcció sua tinta a l’interior de la casa, a fora uns quants companys s’ho passen bomba fent-se fotos i celebrant l’entrada a la darrera setmana de rodatge.


Mentrestant, la grua municipal ens prepara el carrer retirant els cotxes dels veïns a qui no han pogut avisar. Abans que ens n’adonem, s’emporten una furgoneta Volkswagen que és una autèntica relíquia i que hagués pogut sortir a la pel•lícula.



We face the last days of work with the actors. We are in a flat in the high part of the city, where we are given a cameo by Cesc Queralt as the owner, an actor from Valencia and very well-known in Catalonia for his creation of the television character Vicenteta. This was many years ago, but Queralt has not lost his good form. Like all good comics, he shows that he is an excellent dramatic actor.

We shoot a new game of cards, one of the most controversial games full of accidents in the film. An influential businessman from Valencia tries to cheat the Chinaman. He plays a legal, but dirty trick on him. The Chinaman loses all the money he had staked and faces him. In the following week he doesn’t stop until he meets up with him again. Finally, he will manage to ruin him in games.

It is very hot and work is hard going; we are also recreating a night interior during the day, which means covering all the windows and the balconies, and as if this was not enough, turning off all the air conditioning in order not to interfere with the live sound. Our abundant reserves of water and refreshments soon suffer the consequences. While the management team sweats blood inside the house, outside a few colleagues are having a great time taking photos and celebrating the last week of shooting.

Meanwhile, the municipal pick-up gets the street ready by removing the cars of the neighbours they have not been able to advise. Before we realise, they take away a Volkswagen van that is a true relic and could have come out in the film.

miércoles, junio 28, 2006

Días 23 y 24

De la mano del Chino y de Ferran entramos en una lujosa torre convertida en casino clandestino. De repente llaman a la puerta. Unos policías de paisano y un grupo de grises armados con metralletas irrumpen en la sala, detienen a todo el mundo y requisan el dinero. Volvemos a rodar unas secuencias cargadas de extras. El equipo sigue siendo muy numeroso y el rodaje se hace un poco lento. Además, sumamos cinco semanas de trabajo ininterrumpido y el cansancio empieza a acumularse. Por suerte, desde hace unos días contamos con un cátering que nos llega directamente de Osona. Dos furgonetas hacen 140 Kms. para traernos productos frescos y de gran calidad.

La preparación del casino clandestino ha sido compleja y laboriosa. Lo más difícil ha sido conseguir mesas de juego auténticas. Afortunadamente hemos podido recurrir a un conocido club social que conservaba algunas de la época. Y es que, al contrario de lo que pueda parecer, el juego siempre ha estado muy arraigado entre nosotros. Seguro que la mesa que hemos elegido ha vivido partidas y situaciones tan o más intensas que las que rodamos. La realidad siempre supera a la ficción.


De madrugada, encontramos al Chino, rodeado de espectadores y con una pistola en las manos, en un descampado situado, en la ficción, cerca de la carretera de A Coruña. Es la primera vez que se juega la vida a la ruleta rusa. Con la primera tirada salda una deuda pendiente. No contento con eso, se juega la vida una segunda vez a cambio de una gran cantidad de dinero. El Chino ya está poseído por la locura del juego. Las imágenes que rodamos tienen un gran impacto visual. Ventura Pons pide a nuestro foto fija, Pere Selva, que cubra la escena desde todos los ángulos posibles. El director intuye que alguna de esas imágenes podría ilustrar el cartel de la película.

Cerraremos la quinta semana de rodaje haciendo fiesta el viernes. Pese a ser la verbena de San Juan, teníamos previsto rodar de noche en varias carreteras. La policía nos ha recomendado que, siendo un grupo tan numeroso y llevando tantos coches y furgonetas, no ocupásemos la vía pública. Antes de acabar la jornada, hacemos una sesión de fotografías a Óscar Jaenada. Muchos medios gráficos nos han pedido imágenes para acompañar las informaciones que sigue generando LA VIDA ABISMAL.




De la mà del Chino i d’en Ferran entrem en una torre molt luxosa convertida en casino clandestí. De sobte truquen a la porta. Uns policies de paisà i un grup de grisos armats amb metralletes irrompen a la sala, detenen a tothom i requisen tots els diners. Tornem a rodar unes seqüències carregades d’extres. L’equip segueix sent molt nombrós i el rodatge esdevé una mica feixuc. A més, sumem cinc setmanes de feina ininterrompuda i el cansament comença a acumular-se. Per sort, des de fa uns dies comptem amb un càtering que ens arriba directament de l’Osona. Dues furgonetes fan 140 Kms. per dur-nos productes frescos i de gran qualitat.

La preparació del casino clandestí ha estat complexa i laboriosa. El més difícil ha estat aconseguir taules de joc autèntiques. Per sort, hem pogut recórrer a un conegut club social que en guardava de l’època. I és que, contràriament al que pugui semblar, el joc sempre ha estat molt arrelat entre nosaltres. De ben segur que la taula que hem escollit ha conegut partides i situacions tant o més intenses que les que rodem. La realitat sempre supera la ficció.


De matinada, trobem el Chino, envoltat d’espectadors i amb una pistola a les mans, en un descampat situat, a la ficció, a prop de la carretera de la Corunya. És el primer cop que es juga la vida a la ruleta russa. Amb la primera tirada eixuga un deute pendent. No content amb això, es juga la vida una segona vegada a canvi d’una gran suma de diners. El Chino ja està posseït per la bogeria del joc. Les imatges que rodem tenen un gran impacte visual. Ventura Pons li demana al nostre foto fixa, Pere Selva, que cobreixi l’escena des de tots els angles possibles. El director intueix que alguna d’aquestes imatges podria encapçalar el cartell de la pel•lícula.

Tancarem la cinquena setmana de rodatge fent festa el divendres. Tot i ser la revetlla de Sant Joan, teníem previst rodar de nit en diverses carreteres. La policia ens ha aconsellat que, sent un grup tan nombrós i portant tants cotxes i furgonetes, no ocupéssim la via pública. Abans de plegar, fem una nova sessió de fotografies amb Óscar Jaenada. Molts mitjans gràfics ens han demanat imatges per a il•lustrar les informacions que segueix generant LA VIDA ABISMAL.




At the hand of the Chinaman and Ferran we enter a luxurious country house converted into a clandestine casino. Suddenly someone knocks at the door. Some police in plain clothes and a group of riot police armed with machine guns break into the room, arrest everyone and confiscate the money. We once more film some sequences loaded with extras. The team is still very large and the shooting is slow. What’s more, we have been filming for five weeks non-stop and tiredness is beginning to set in. Luckily, for several days we have had a catering service direct from Osona. Two vans do 140 Km to bring us fresh, high quality products.

The preparation of the clandestine casino has been very laborious. The most difficult thing has been to achieve authentic gaming tables. Fortunately we have been able to turn to a well-known social club that had some tables of the time; despite appearances, gaming has always been deep-rooted among us. The table we have chosen has surely experienced games and situations as or more intense than the ones we film. Reality always exceeds fiction.

In the early morning we find the Chinaman surrounded by spectators and with a gun in his hand in an empty field located in fiction close to the road to A Coruña. This is the first time he has risked his life at Russian roulette. With the first shot he will settle a pending debt. Not satisfied with this, he risks his life a second time for a large amount of money. The Chinaman is now gripped by madness. The images we shoot are of great visual impact. Ventura Pons asks our still photographer, Pere Selva, to cover the scene from all possible angles. The director believes that some of the scenes could illustrate the poster of the film.

We close the fifth week of filming with the Friday off. Although it is the eve of St. John, we had planned to film at night on several roads. The police recommended that as we are such a large group and with so many cars and vans, we should not take up the street. Before finishing the day, we make a photo session with Óscar Jaenada. Many graphic media have asked us for images to accompany the information that LIFE IN THE ABYSS is still generating.

martes, junio 27, 2006

Días 21 y 22

Coches, coches y más coches... En la película hay muchos desplazamientos en automóvil. Los hemos concentrado en dos días porque son complicados de rodar, especialmente si los protagonistas tienen que hablar dentro del coche, y se deben planificar meticulosamente. Como hay secuencias de día y secuencias de noche, hemos dividido el trabajo en dos jornadas. Para la primera, alquilamos un cameracar que nos permite arrastrar el coche del Chino mientras rodamos los diálogos de los dos protagonistas. Un minuto de película nos lleva 3 horas y media de trabajo. La secuencia presenta muchas complicaciones. El coche de época que conduce Jaenada emite ruidos incluso con el motor apagado. Una solución sería doblar a los actores en el estudio, pero Ventura Pons es un enemigo declarado de este recurso. Natxo Ortúzar, nuestro técnico de sonido, no para hasta conseguir captar nítidamente los diálogos originales de los actores sin ninguna interferencia.


Para las secuencias de noche, reproducimos uno de los trucos más viejos y clásicos del cine. Jaenada, con Sospedra al lado, simula que conduce el coche... cuando en realidad éste está completamente estático. Poli Ramiro, el jefe de eléctricos, monta un sistema de luces rotatorias que provocan un efecto de movimiento totalmente verosímil. Las luces y los semáforos van pasando y nadie diría que el coche está parado. Aunque esta noche nos ha ido mejor, viendo el trabajo que nos han traído estas secuencias, Ventura Pons exclama que se tendría que prohibir, en cualquier tipo de ficción audiovisual, que los personajes hablaran dentro de los coches...

Poco a poco nos acercamos al final del rodaje. Estos últimos días nuestro grupo lo han integrado casi un centenar de personas. Pronto toda esta comunidad se disgregará para continuar, cada cual por su cuenta, su camino. Por suerte, todos los caminos llevan al cine y muy pronto nos volveremos a encontrar. Pese a todo, ¡todavía nos quedan secuencias por rodar! No nos podemos permitir que la nostalgia anticipada que nos afecta nos haga bajar la guardia.




Cotxes, cotxes i més cotxes… A la pel•lícula hi ha molts desplaçaments en automòbil. Els hem concentrat en dos dies perquè són complicats de rodar, especialment si els protagonistes han de parlar dins del cotxe, i s’han de planificar meticulosament. Com que hi ha seqüències de dia i seqüències de nit, hem dividit la feina en dues jornades. Per a la primera, lloguem un cameracar que ens permet arrossegar el cotxe del Chino mentre rodem els diàlegs dels dos protagonistes. Un minut de pel•lícula ens porta 3 hores i mitja de feina. La seqüència presenta moltes complicacions. El cotxe d’època que condueix Jaenada emet sorolls fins i tot amb el motor apagat. Una solució seria doblar els actors a l’estudi però Ventura Pons és un enemic declarat d’aquest recurs. Natxo Ortúzar, el nostre tècnic de so, no para fins que aconsegueix captar nítidament els diàlegs originals dels actors sense cap interferència.


Per a les seqüències de nit, reproduïm uns dels trucs més vells i clàssics del cinema. Jaenada, amb Sospedra al costat, fa veure que condueix el seu cotxe... quan en realitat aquest està aturat. Poli Ramiro, el nostre cap d’elèctrics, munta un sistema de llums rotatòries que provoca un efecte de moviment totalment versemblant. Les llums i els semàfors van passant i ningú diria que el cotxe està parat. Tot i que aquesta nit les coses van millor, veient la feina que ens han portat totes aquestes seqüències, Ventura Pons exclama que s’hauria de prohibir, en qualsevol tipus de ficció audiovisual, que els personatges parlessin dins dels cotxes!

Mica en mica ens apropem al final de rodatge. Aquests darrers dies el nostre grup ha estat integrat per gairebé un centenar de persones. Aviat tota aquesta comunitat es dissoldrà per continuar, cadascú per la seva banda, el seu camí. Per sort, tots els camins porten al cinema i molt aviat ens tornarem a trobar. Tot i això, encara ens falten seqüències per rodar! No ens podem permetre que la nostàlgia anticipada que ens afecta ens faci abaixar la guàrdia.




Cars, cars and more cars... In the film there are many trips by car. We have concentrated them over two days because they are difficult to shoot, especially if the characters have to talk in the car, and have to be meticulously planned. As there are sequences during the day and at night, we have divided the work over two days. For the first, we hire a camera car that allows us to drag the Chinaman’s car while we film the dialogues of the two main characters. One minute of film takes us three and a half hours of work. The sequence presents many complications. The period car driven by Jaenada makes noises even with the engine turned off. One solution would be to dub the actors in the studio, but Ventura Pons is a declared enemy of this resource. Natxo Ortúzar, our sound technician, does not stop until he clearly catches all the original dialogues of the actors without any interference.

For the night sequences we do one of the oldest, most classical tricks in the cinema. Jaenada, with Sospedra at his side, pretends to drive the car... when in fact he is not moving. Poli Ramiro, the chief electrician, sets up a system of rotating lights that cause a totally believable movement effect. The lights and the traffic lights go past and nobody would say that the car is stationary. Although this night has gone better, seeing the work that has been involved in these sequences, Ventura Pons exclaims that people should not be allowed in any kind of audio-visual fiction to talk in cars...

Little by little we are coming to the end of the shooting; these last days our group has comprised around one hundred people. Soon all of this community will break up for each to go their own way. Fortunately all paths lead to the cinema and we will soon meet again. But there are still sequences to shoot! We cannot allow anticipated nostalgia to drop our guard.

sábado, junio 24, 2006

Día 20

Hoy terminamos la cuarta semana de rodaje con las secuencias del inicio y el final de la película. Trabajamos otra vez toda la noche y todos tenemos en la cabeza que nos ocupa el clímax del film, el momento de la verdad, donde el espectador se va a sentir más impactado y conmovido con la historia. La localización, una lujosa mansión situada en un punto indeterminado de un principado centroeuropeo, sobrepasa nuestras expectativas y casi nuestras necesidades (¡y eso que eran muy altas!). La acción transcurre en los años 80, diez años más tarde que el resto de la película, lo cual nos pide un esfuerzo extra para no equivocarnos en ningún detalle.


El protagonista absoluto de la jornada es Óscar Jaenada. Han pasado diez años y se tiene que notar en la pantalla. Se ha puesto algodón en el interior de la boca para inflarse las mejillas (tiene que parecer un poco más gordo) y le hemos cambiado el peinado. ¡Realmente, es otro! Rodamos los últimos minutos de la vida del Chino. Durante toda la jornada, Jaenada no pierde la concentración que requieren las secuencias finales. Su expresión nos impacta. Parece realmente que presienta que su vida está a un paso del abismo.

La torre donde estamos rodando es tan exuberante que nos permite hacer cambios en la planificación de las secuencias. Como hay muchos espejos, Ventura Pons puede rodar una serie de planos no previstos que enriquecerán la película. No es amigo de tomar notas durante el rodaje ya que, como explica a menudo, todo lo lleva en la cabeza. María José García, la script que le ha acompañado durante muchos años, es la notaria que apunta todos los cambios y las observaciones que va haciendo el director. En el momento de montar la película, su trabajo será clave para reunir, ordenar y procesar todas las notas sobre el material rodado.




Acabem la quarta setmana de rodatge amb les seqüències d’inici i final de la pel•lícula. Treballem una altra nit sencera i tothom té al cap que ens ocupa el clímax del film, el moment de la veritat, on l’espectador se sentirà més impactat i commogut amb la història. La localització, una mansió molt luxosa situada en un punt indeterminat d’un principat centreuropeu, sobrepassa les nostres expectatives i gairebé les nostres necessitats (i això que eren molt altes)! L’acció transcorre en els anys 80, deu anys més tard que la resta de la pel•lícula, la qual cosa ens demana un esforç extra per no equivocar-nos en cap detall.

El protagonista absolut de la jornada és Óscar Jaenada. Han passat deu anys i cal que tothom ho noti a la pantalla. S’ha posat cotó a l’interior de la boca per inflar-se les galtes (ha de semblar una mica més gras) i li hem canviat el pentinat. Realment, és un altre! Rodem els darrers minuts de la vida del Chino. Durant tota la jornada, Jaenada no perd la concentració que requereixen les seqüències finals. La seva expressió ens impacta. Sembla ben bé que pressenteixi que la seva vida ha arribat a un pas de l’abisme.


La torre on rodem és tan exuberant que ens permet fer canvis en la planificació de les seqüències. Com que hi ha molts miralls, Ventura Pons pot rodar una sèrie de plans no previstos que enriquiran molt la pel•lícula. No és amic de prendre notes durant el rodatge ja que, com explica sovint, tot ho porta al cap. María José García, la script que l’ha acompanyat durant molts anys, és la notària que apunta tots els canvis i les observacions que va fent el director. A l’hora de muntar la pel•lícula, la seva feina esdevindrà clau per reunir, ordenar i processar totes les notes sobre el material rodat.



Today we finish the fourth week of shooting with the sequences for the start and the end of the film. Once more we work at night and we are all aware that we are dealing with the climax of the film, the moment of truth, when the spectator is going to feel most struck and moved by the story. The location, a luxurious mansion in an undetermined point of a central European principality, exceeds our expectations and almost our needs (which were very high!). The action occurs in the 1980s, ten years later than the rest of the film, which requires an extra effort so that we don’t miss a single detail.

The absolute leader of the day is Óscar Jaenada. Ten years have passed, and this has to show in the film. He has put cotton wool inside his mouth to blow up his cheeks (he has to look a little fatter) and we have changed his hairstyle. He is really another person! We shoot the last minutes of the life of the Chinaman. Throughout the whole night, Jaenada does not lose the concentration he needs for the final sequences. His expression strikes us. It really looks as if he knows that his life is one step from the abyss.

The house where we are shooting is so exuberant that it allows us to make changes in planning the sequences. As there are a lot of mirrors, Ventura Pons can shoot a series of unplanned scenes that will enrich the film. He is no fan of taking notes during the filming for, as he often explains, he has everything in his head. María José García, the script who has been with him for so many years, is the person who notes all the changes and the observations the director makes. When it comes to putting the film together, her work will be key for gathering, organising and processing all the notes on the filmed material.

miércoles, junio 21, 2006

Día 19

Hoy rodamos en dos localizaciones que nos dividen la jornada. En la primera reproducimos “La Caleta”, un bareto de prostitución con dos llamativos lemas en la entrada: “servicio esmerado de chicas” y “se prohíbe el cante y blasfemar”. El Chino y Ferran paran un rato en él antes de llegar al Cartago, secuencias que ya rodamos durante la primera semana. De repente nos volvemos a encontrar rodeados de prostitutas y de criaturas nocturnas diversas.

Entrada la noche, nos dedicamos a la segunda localización. Rodamos los exteriores de la Jefatura Superior de la Policía de Valencia en pleno ex-barrio chino de Barcelona. Jaenada, haciendo del Chino, se tiene que encontrar como en casa. Los transeúntes se sorprenden al ver a una patrulla de grises vigilando las calles de la ciudad. Al descubrir los camiones de producción se dan cuenta de la situación, nada extraña por otra parte en Barcelona, uno de los mejores y más concurridos platós cinematográficos de Europa.


Dos particularidades técnicas a destacar. Mario Montero fotografía los exteriores de la Jefatura sin utilizar ningún tipo de iluminación artificial. Para cubrir la salida de los protagonistas, montamos un travelling de 40 metros mediante el cual podemos seguir a los personajes durante unos minutos que serán muy intensos. Sospedra brilla especialmente cuando tiene que parecer que está muy enfadado.



Avui rodem en dues localitzacions que ens divideixen la jornada. A la primera hi reproduïm “La Caleta”, un bareto de prostitució amb dos cridaners lemes a l’entrada: “servicio esmerado de chicas” i “se prohíbe el cante y blasfemar”. El Chino i en Ferran s’hi aturen una estona abans d’arribar al Cartago, seqüències que ja vam rodar durant la primera setmana. Sobtadament, ens tornem a veure envoltats de prostitutes i de criatures nocturnes d’allò més diverses.

Ben entrada la nit, ens dediquem a la segona localització. Rodem els exteriors de la Jefatura Superior de la Policia de València en ple ex-barri xino de Barcelona. Jaenada, fent el Chino, s’hi ha de trobar com a casa. Els vianants es sorprenen de veure una patrulla dels grisos vigilant els carrers de la ciutat. En descobrir els camions de producció s’adonen de la situació, gens estranya d’altra banda a Barcelona, un dels millors i més concorreguts platós cinematogràfics d’Europa.


Dues particularitats tècniques a destacar. Mario Montero fotografia els exteriors de la Jefatura sense utilitzar cap mena d’il•luminació artificial. Per cobrir la sortida dels protagonistes, muntem un travelling de 40 metres mitjançant el qual podem seguir els personatges durant uns minuts que esdevenen molt intensos. Sospedra brilla especialment quan ha de fer veure que està emprenyat.



Today we film in two locations, which divides the day for us. In the first, we reproduce “La Caleta”, a prostitution bar with two striking signs on the door: “good girl service” and “no singing or swearing”. The Chinaman and Ferran will stop for a while before getting to the Cartago, sequences we already filmed in the first week. Suddenly we are surrounded by prostitutes and different creatures of the night.

At nightfall, we go to the second location. We shoot in the exteriors of the Valencia Head Police Station in the former Chinese quarter in Barcelona. Jaenada, as the Chinaman, has to feel at home. The passers-by are surprised to see a police patrol (the ‘greys’) watching the streets of the city. When they see the production lorries, they understand the situation, which is not an unusual one in Barcelona, one of the best and busiest cinema sets in Europe.

Two technical points of note. Mario Montero photographs the exteriors of the Police Station without any artificial lighting. To cover the moment when our men leave, we set up a 40-metre travelling to following the characters for a few intense moments. Sospedra is especially brilliant when he has to seem very annoyed.

Día 18

Encaramos una larga jornada. Estamos en la playa de Montgat, en un chiringuito que parece una reliquia del pasado. De 4 a 6 de la tarde hemos convocado a los medios de comunicación para presentarles el rodaje. Cuando todos se hayan ido rodaremos hasta las 6 de la mañana. Al llegar los medios, comprobamos el brutal efecto mediático del triunvirato Óscar Jaenada-Ferran Torrent-Ventura Pons. Pese a haber previsto que acabaríamos las entrevistas a las 6 de la tarde, Jaenada atiende a los periodistas hasta las 8:30. Durante los próximos días, los medios no pararán de hablar de LA VIDA ABISMAL. Otro buen presagio para la película.


Con la intención de hacer las cosas más fáciles y cómodas, hemos alquilado un autobús de 60 plazas para acercar a los periodistas a la localización. Todos se quedan asombrados con la autenticidad del chiringuito, propio de un mundo a punto de desaparecer. Lo encuentran tan auténtico que incluso alguien sugiere que podría declararse… ¡monumento nacional! Para ponerlos en situación, Valentí Closas, nuestro jefe de producción, ha tenido la idea de ofrecerles un vaso de vino con gaseosa y algunos pinchitos típicos de la época. Creemos que todos agradecen el detalle.

Cuando todos los medios se han ido, nos ponemos a trabajar. Mario Montero, nuestro director de fotografía, consigue lograr un equilibrio majestuoso entre el color azul oscuro del mar y las luces naranjas del chiringuito. Así entraremos en uno del los lugares predilectos del Chino, un refugio donde le gusta descansar y tomar unas copas después de las fiestas nocturnas y las maratonianas sesiones de partidas, a menudo en compañía de Rosa. También es uno de los sitios que Ferran visitará buscando a su amigo, pero ya no lo encontrará. La jornada ha sido tan intensa que ya no nos queda tiempo ni para un más que merecido chapuzón en el mar.




Encarem una jornada molt llarga. Som a la platja de Montgat, en un xiringuito que sembla una relíquia del passat. De les 4 a les 6 de la tarda hem convocat els mitjans de comunicació per a presentar-los el rodatge. Quan tothom se n’hagi anat rodarem fins a les 6 del matí. De seguida que arriben els mitjans, comprovem el brutal efecte mediàtic del triumvirat Óscar Jaenada-Ferran Torrent-Ventura Pons. Tot i que teníem previst acabar les entrevistes a les 6 de la tarda, Jaenada ha d’atendre els periodistes fins a les 8:30 del vespre. Durant els dies següents, els mitjans no pararan de parlar de LA VIDA ABISMAL. Un altre bon presagi per a la pel•lícula.

Amb la intenció de fer les coses més fàcils i còmodes per a tothom, hem llogat un autobús de 60 places per a apropar els periodistes a la localització. Tots es queden impressionats amb l’autenticitat del xiringuito, propi d’un món a punt de desaparèixer. El troben tan autèntic que hi ha qui suggereix que es podria declarar monument nacional! Per posar-los en situació, Valentí Closas, el nostre cap de producció, ha tingut la idea d’oferir-los un got de vi amb gasosa i alguns pinxitos típics de l’època. Ens sembla que tots plegats agraeixen el detall.


Quan tots els mitjans han marxat, ens posem a rodar. Mario Montero, el nostre director de fotografia, aconsegueix trobar un equilibri majestuós entre el color blau fosc del mar i les llums taronges del xiringuito. És així com entrarem en un dels llocs predilectes del Chino, un refugi a on li agrada descansar i prendre unes copes després de les festes nocturnes i de les maratonianes sessions de partides, sovint en companyia de la Rosa. També és un dels llocs on en Ferran buscarà el seu amic i ja no el trobarà. La jornada ha estat tan intensa que no ens queda temps ni per fer una més que merescuda capbussadeta al mar.



We face a long day. We are on Montgat beach in a hut that looks like a relic from the past. From 4 to 6 in the afternoon, we have called the media to present the filming and when they have all gone we will film until 6 in the morning. When the media arrive, we see the brutal media effect of the triumvirate Óscar Jaenada-Ferran Torrent-Ventura Pons. Although we had expected to finish the interviews at around 6 in the afternoon, Jaenada attends the journalists until 8.30. In the coming days, the press will talk constantly about LIFE IN THE ABYSS, another good sign for the film.

In order to make things easier and more comfortable, we have rented a 60-seater bus to bring the journalists to the location; they are all amazed at the authenticity of the beach hut, typical of a world about to disappear. They find it so authentic that someone even says it could be declared a national monument! To put them in the scene, our head of production, Valentí Closas, has had the idea of offering them a glass of wine with lemonade and some typical snacks of the time; we believe they all liked the treat.

When all of the media have gone, we start work. Mario Montero, our director of photography, achieves a majestic balance between the dark blue of the sea and the orange lights of the beach hut. We thus enter one of the Chinaman’s favourite places, a refuge where he likes to rest and have a drink or two after the night’s partying and the long games, often accompanied by Rosa. It is also one of the places Ferran will come in search of his friend, but will not find him there. The day has been so intense that we haven’t even got time for a dip in the sea.

martes, junio 20, 2006

Día 17

El día de hoy tiene mucho que ver con Madrid. En primer lugar, porque encontramos a nuestros dos protagonistas en la capital del reino, en un lujoso chalet jugando una partida de altos vuelos. Y en segundo lugar y muy especialmente, porque recibimos un plano de archivo (¡Gracias, Carmen Fernández y Luis Maldonado!) que nos ha costado 4 meses de intensas gestiones: un impactante travelling, rodado en los años 70, de la Gran Vía madrileña transitada por un gran número de coches de la época y con todos los cines iluminados anunciando películas antiguas. Éste es uno de los dos únicos planos de archivo que Ventura Pons ha decidido incluir en la película. El excelente trabajo de Bel·lo Torras, que lleva veinte años como art director con nosotros, y de su equipo (Pere, Marina, Jota, Anthony...) ha sido clave para no tener que abusar del material de archivo. De todas formas, el plano que hemos recibido era totalmente necesario porque nos muestra un paisaje que ha cambiado mucho.


Hoy también contamos con una visita especial. Ferran Torrent, autor de la novela, visita por primera vez el set del rodaje. Se queda impresionado con el nivel de precisión de todo el equipo recreando unas situaciones que él escribió en la más estricta intimidad. Su presencia nos provoca un gran respeto. En vez de coaccionar el trabajo del equipo, hace que todavía nos soltemos un poco más.

Las partidas de póquer que rodamos hoy marcan el inicio de la entrada triunfal del Chino en el mundo del juego clandestino de Madrid. Ferran le acompaña esta primera vez y asiste, impresionado, a su ascensión meteórica. Más adelante, el Chino no se presentará a la cita para volver a Madrid y el chico no lo volverá a ver nunca más.




El dia d’avui té molt a veure amb Madrid. En primer lloc, perquè trobem els nostres dos protagonistes a la capital del regne, en un xalet molt luxós jugant una partida d’alta volada. I en segon lloc i molt especialment, perquè rebem un pla d’arxiu (gràcies, Carmen Fernández i Luis Maldonado!) que ens ha portat 4 mesos d’intenses gestions: un impactant travelling, rodat als anys 70, de la Gran Vía madrilenya transitada per un gran nombre de cotxes de l’època i amb tots els cinemes il•luminats anunciant pel•lícules antigues. Aquest és un dels dos únics plans d’arxiu que Ventura Pons ha decidit incloure a la pel•lícula. L’excel•lent feina de Bel·lo Torras, que porta vint anys com a art director amb nosaltres, i del seu equip (Pere, Marina, Jota, Anthony...) ha estat clau per no haver d’abusar del material d’arxiu. De totes maneres, el pla que hem rebut era del tot necessari perquè ens mostra un paisatge que ha canviat molt.


Avui també comptem amb una visita especial. Ferran Torrent, autor de la novel•la, visita per primera vegada el set de rodatge. Es queda impressionat amb el nivell de precisió de tot l’equip recreant unes situacions que ell va escriure en la més estricta intimitat. La seva presència ens provoca un gran respecte. En comptes de coaccionar la feina de l’equip, fa que encara ens deixem anar una mica més.

Les partides de pòquer que rodem avui marquen l’inici de l’entrada triomfal del Chino en el món del joc clandestí de Madrid. En Ferran l’acompanya aquest primer cop i assisteix, impressionat, a la seva ascensió meteòrica. Més endavant, el Chino no es presentarà a la cita per tornar a Madrid i el noi ja no el veurà mai més.



Today deals a lot with Madrid. First of all, because we find our characters in the capital of the kingdom, in a luxurious chalet playing a high-flying game. And secondly and especially, because we received an archive shot (thanks, Carmen Fernández and Luis Maldonado!) that took us 4 months of intensive negotiating to achieve: a striking travelling, shot in the 1970s, of the Madrid Gran Vía filled with a large number of cars of the time and with all the cinemas lit up with the names of old films. This is one of the only two archive shots that Ventura Pons has decided to include in the film. The excellent work of Bel·lo Torras, who has been art director with us for twenty years, and her team (Pere, Marina, Jota, Anthony...) has been key to our not having to make excessive use of archive material. In any case, the shot we have received was entirely necessary because it shows us a scene that has changed a lot.

Today we have a special visit. Ferran Torrent, the author of the book, is visiting the filming set for the first time. He is impressed with the precision of the whole team in recreating situations that he wrote in the strictest privacy. His presence causes great respect among us, and instead of coercing the work of the team, he makes us relax a little more.

The poker games we are filming today mark the beginning of the triumphant entry of the Chinaman in the world of clandestine gaming in Madrid. Ferran accompanies him this time and observes and is impressed by his meteoric rise. Later the Chinaman will fail to turn up to go back to Madrid and the boy will not see him ever again.